Diez reglas para mamás divorciadas

 

Ser mamá después del divorcio, una tarea difícil. Ella, en la mayoría de los casos, es la que continúa viviendo con los hijos y debe asumir sola las responsabilidades que conlleva la custodia. Como mujer está viviendo los cambios y las pérdidas que trae la separación, y como madre debe ser el soporte para ayudar a sus hijos a adaptarse a la nueva vida.

 

Muchas de ellas consideran que las recomendaciones que les han sido de gran utilidad en el manejo del proceso son las siguientes:


1. Conviértase en líder de su familia. Ahora usted como madre sola debe asumir por completo las riendas del hogar. Establecer las normas, los roles, la disciplina y especialmente el respeto que deberá haber en casa, es indispensable para mantener la estabilidad del grupo familiar. Para los pequeños es necesario saber que usted, y no ellos, es la figura de la autoridad. Deben aprender que pueden opinar y participar, pero que no son los encargados de tomar las decisiones.


2. Recuerde que existen exparejas pero no expapás. La salida del padre del hogar no significa que él haya renunciado a sus obligaciones y responsabilidades. Tampoco, que a partir de ese día la madre deba ejercer ambos roles frente a los hijos. Poder continuar unidos en la educación de los menores es indispensable para su adecuado desarrollo emocional. El primer paso para lograrlo es mantener la comunicación con su exmarido, y poder establecer con él una relación respetuosa y cooperativa. Para los hijos es indispensable seguir contando con papá y mamá en todo momento de su vida. Esto les permite entender que ambos les aman a pesar de que no vivan juntos. Además, usted no debe asumir las responsabilidades que le corresponden a él. Muchas mujeres sienten que deben suplir sin remedio las ausencias del padre. Recuerde que fuera que es imposible lograrlo, los niños requieren del modelo masculino para su desarrollo.

Perdonar lo que sucedió durante el matrimonio les enseñará a sus hijos que el amor es un sentimiento más poderoso que el rencor y la rabia.


3. No hable mal de su exmarido, tenga en cuenta que él es el papá de sus hijos. Cuando eso sucede los niños crecen inseguros y con baja autoestima. Los pequeños necesitan dos figuras competentes y capaces de guiarlos durante los primeros años de su vida. Si una de ellas es calificada como incapaz o mala se ve obligado a juzgarla y rechazarla. Permita que sean ellos los que conozcan a su padre, con sus defectos y cualidades. Al hacerlo les facilita poder amarlo y ser amados por él, y los acerca a usted como una madre respetuosa y justa.


4. No comparta con sus hijos sus sentimientos de rencor y rabia hacia su exmarido. Recurra a un familiar, un amigo o un consejero. Recuerde que asignarles a los menores el rol de terapeutas los hace responsables de sus sentimientos y su estado de ánimo. Además, cuando ellos comparten la agresión y la rabia que siente la madre, se alejan del padre a quien culpan de la situación. No olvide que él es el papá y ellos lo aman igual que a usted.
 

 

5. No condicione la cercanía de los niños con el padre por asuntos de dinero. Es cierto que a veces el aporte que él da no es suficiente. Desafortunadamente muchos de los acuerdos económicos a los que llegan las parejas después del divorcio, no corresponden a la cantidad requerida para mantener el nivel de vida que llevaban la madre y los hijos antes de la separación. En algunos casos los pequeños deben enfrentar las dificultades que vive ella para cubrir las necesidades básicas de la familia, mientras su papá tiene la posibilidad de ofrecerles una condición tranquila y sin restricción. Es importante que la situación sea enfrentada por ambos padres teniendo en cuenta las necesidades de los niños y de acuerdo con los ingresos reales de cada uno. Este no debe ser el medio para castigar y hacer sufrir a la expareja, pues al hacerlo también se les hace daño a los pequeños.


6. Acepte que sus hijos también pueden vivir con el papá. En algunas situaciones es conveniente para ellos que el padre sea el que tenga la custodia. Esto es especialmente válido en el caso de algunos varones adolescentes. Cada día es más frecuente encontrar familias que optan por la custodia compartida, en que los niños alternan de casa cada seis meses, situación que da a los pequeños la oportunidad de conocer más a su padre y a éste le da la posibilidad de seguir ejerciendo su rol como lo hacía antes del divorcio.


7. No permita que su nueva pareja ocupe un lugar más importante en su vida que sus hijos. Es verdad que los niños sienten que con el divorcio han perdido a su papá y, cuando la madre empieza a salir con otro hombre, experimentan temor de perderla también a ella. Se preguntan si ahora que se ha enamorado los dejará de querer. Déles tiempo para conocer al elegido como un amigo y permita que el proceso de acercamiento se dé lentamente y sin presión. La aceptación será más fácil cuando la nueva relación no altera significativamente el tiempo que usted comparte con ellos y se conservan las rutinas de su hogar.


8. Mantenga alejados a sus hijos de su vida sexual, especialmente mientras no esté segura de la seriedad de la nueva relación. Para ellos es difícil imaginar a su mamá en compañía de un hombre diferente a su papá. Esto, especialmente en el caso de los adolescentes. Recuerde que para los niños las expresiones amorosas son aceptadas como comportamientos naturales entre sus padres biológicos pero no cuando se trata de un extraño.


9. Si le es posible establezca una relación cordial con la nueva pareja de su exmarido. Esto le ayudará a continuar la relación con él. Además, le permitirá a los menores integrar a otros adultos dentro de su familia y crear lazos afectivos sanos para su desarrollo. Perdonar lo que sucedió durante el matrimonio les enseñará a sus hijos que el amor es un sentimiento más poderoso que el rencor y la rabia.


10. Nunca pierda su entusiasmo y alegría. Haga de su nuevo rol de madre una experiencia gratificante para todos y de su hogar sea un lugar alegre y divertido, donde sus hijos se sientan seguros y a gusto.


Por: Gloria Mercedes Isaza


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