Dese permiso de volver a querer

 

El divorcio, uno de los procesos más difíciles a los que puede verse enfrentado un ser humano. Conlleva la pérdida de la pareja y aceptar que uno de los proyectos más importantes de la vida no podrá finalizarse como se había planeado. Es especialmente complejo para las parejas que han tenido hijos, ya que deben fortalecer los lazos afectivos que les unen como padres al mismo tiempo que terminan su relación conyugal.

 

Por lo anterior, en el momento del divorcio es normal que la persona sienta que no desea volverse a enamorar. Con frecuencia se le escucha decir que jamás podrá volver a confiar en una pareja y que no desea exponerse a vivir de nuevo una experiencia tan dolorosa. Esta situación la impulsa a aislarse de nuevos grupos sociales y a cerrar su corazón a cualquier posibilidad de establecer una relación cercana con alguien del sexo opuesto. Así, se muestra determinada a permanecer sola por el resto de la vida y la mayoría de las veces a volcar sus afectos en sus hijos y amigos.

 

En muchos casos el divorcio conlleva también un cuestionamiento sobre lo que representa el compromiso del matrimonio y las limitaciones que genera la relación de pareja estable en la vida de los seres humanos. En este momento, se la califica como un sistema imperfecto, asfixiante e imposible de existir por un tiempo prolongado.

"Primero la persona debe lograr aceptar la pérdida de su pareja, superar el dolor, el rencor y la rabia. Sólo en este momento habrá aprendido a vivir sin el otro"

 

Es una evaluación que lleva a la persona que se ha separado a confirmar su decisión de planear la vida sin contemplar la posibilidad de tener un compañero afectivo en el futuro. Por otra parte, pensar en la posibilidad de una nueva unión la enfrenta a los valores con los que fue educada, y que desea inculcar a sus hijos. No se debe olvidar que hasta hace algunos años la única posibilidad de familia aceptada por la sociedad era aquella conformada por el padre, la madre y los hijos legítimos que vivían en un mismo hogar.

 

Es necesario ser consciente de las etapas que deben vivirse a través del divorcio. Primero la persona debe lograr aceptar la pérdida de su pareja, superar el dolor, el rencor y la rabia. Sólo en este momento habrá aprendido a vivir sin el otro, y dejado atrás el pasado. Así, puede volver a mirar hacia el futuro que le presenta diversas oportunidades de disfrutar y ser feliz. Es en este momento cuando puede contemplar la posibilidad de tener una nueva pareja que le ofrezca la oportunidad de querer y ser querido. Solo si la persona ha superado adecuadamente el divorcio, podrá iniciar esta nueva fase de su vida.
 

 

Una buena forma de saberlo es si está en capacidad de recordar el matrimonio sin rabia, dolor o nostalgia. También, cuando puede reconocer los buenos momentos vividos y las ganancias que la unión y la separación han traído a su vida. Para los hijos el que sus padres encuentren una nueva pareja también es importante y trae grandes beneficios en su desarrollo.

 

Pueden conocer la capacidad que tienen de querer y ser queridos. Además, contar con modelos de relación entre el hombre y la mujer es indispensable para su futuro desempeño como adultos.


Para llevar a cabo este proceso es necesario que la persona se permita realizar algunas de las tareas siguientes:


- Realice sola actividades que antes hacía en pareja. Ir a ver una película o asistir a eventos culturales es una buena oportunidad.


- Descubra sus gustos y preferencias en materia de alimentación, películas, libros, deportes y otras actividades. Aprenda a gozar con ellas.


- Identifique los beneficios de esta nueva etapa de su vida.


- Esté abierto a entablar conversaciones con personas que están cerca por razones laborales o sociales.


- Mantenga activa su vida social. Busque el contacto de amigos y familiares. Asista a reuniones aun cuando no sienta deseos de hacerlo. La compañía de otros le hará sentirse mucho mejor de lo que piensa.


- Sea amable con las personas que se crucen en su camino. Una sonrisa es la mejor manera de ser cordial. Los demás por ningún motivo deben recibir los efectos de los conflictos personales y al contrario pueden ser opciones para ampliar su círculo de amigos. También, la grandeza de corazón significa actuar positivamente por encima de las dificultades.


- No utilice su vida ni permita que lo utilicen a usted, para generar celos a su expareja o vengarse de ella. Esto suele ocurrir particularmente con algunas invitaciones que reciben las personas que están viviendo la separación. En tales casos lo que usted hace es ahondar la herida del rencor y por tanto el daño es para usted.

 

Por: Gloria Mercedes Isaza


Divorcio, Pareja, Padres y Sicologìa


   

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