Las buenas relaciones en la nueva familia

 

Constituir una nueva familia es un proceso que toma tiempo y requiere tener en cuenta muchos aspectos. El padre debe hablar con sus hijos para explicarles qué ocurre. Quién es esta nueva persona, cuál es su papel, por qué considera que es importante presentarla ante la familia y cuáles serán los cambios que vendrán con su llegada.

 

No es necesario dar información precisa y detallada, pero sí honesta. Se debe estar dispuesto a escuchar lo que los hijos sienten aunque no resulte del agrado del padre.

Se debe estar dispuesto a escuchar lo que los hijos sienten aunque no resulte del agrado del padre.


Con la llegada de una nueva persona a la vida de uno de los padres ocurren muchos cambios inevitables que se suman a los producidos por el divorcio mismo. Si estos están en manos del padre que asume la nueva vida, es conveniente que se hagan de forma progresiva, para que los hijos puedan ajustarse sin un costo emocional muy elevado.

 

Aunque la nueva persona puede significar la realización de actividades diferentes, aquellos no se deben introducir en la vida de los niños de forma inmediata. Es importante aclarar a los hijos que la nueva pareja no va a reemplazar al ausente, pero que sí es una pieza nueva en la dinámica familiar que como el resto merece respeto.

 

 

Es recomendable atender a las reglas sobre el comportamiento y la dinámica de la nueva convivencia. Es igualmente conveniente buscar actividades en las que se incluya a la nueva persona. Muéstreles que puede ser interesante conocerla y compartir juntos.

 

Establezca rutinas que vinculen a sus miembros. Cuando se crean nuevos rituales de convivencia en los que se permite y da importancia a la participación de cada uno de sus miembros, poco a poco se va generando cercanía y construyendo lazos de afecto. Como padre, debe ofrecer la oportunidad de sentir que a pesar de los cambios, las actividades y espacios de los hijos se respetan.


Es importante preservar las rutinas establecidas antes de la llegada de la nueva pareja. Conserve los horarios de comida, de irse a dormir, y las actividades que cada uno debe realizar en la casa.

 

No haga todas las modificaciones al tiempo, para los niños puede resultar abrumador manejar una nueva casa, barrio o colegio. Mantener estables estas actividades básicas resulta un buen mecanismo para manejar los tiempos difíciles y no sentir que la vida ha perdido por completo el orden.

Por: María Elena López

Sicología, Familia, Niños

     

El Divorcio

Divorcio: Si o No
Tomada la Decisión
Un Buen Divorcio
Relación Con La Expareja

Ser Divorciado

Recuperándose
Padre Divorciado

Los Hijos

Como Viven El Divorcio
Viviendo En Dos Casas
Cómo Ayudarlos

Nuevas Parejas

Una Segunda Oportunidad
Familia Ampliada
Dificultades